Historia
Una vida ligada al territorio
En 1940, Joaquín Ortiz Moreno inició la ganadería con ovejas procedentes de los Hidalgos, conservando la pureza de la cabaña leonesa de merinas más reconocida. Su hijo continuó el legado, y más tarde sus nietos, entre ellos Joaquín Ortiz, que tomaron el relevo de preservar la estirpe. Desde joven, Joaquín recorrió cañadas y cordeles guiado por lo grandes sabios merineros , adquiriendo y atesorando hoy un profundo conocimiento de la raza.
Hoy, con más de 4.000 ovejas criadas en régimen extensivo y bajo un modelo de manejo sostenible premiado, Joaquín ha consolidado y mejorado la raza con una estirpe propia conocida como la Línea Ortiz de rendimiento carnico y finura inigualable. La trashumancia sigue siendo parte esencial de su labor, preservando no solo la genética, sino también los valores culturales y naturales del merino español.