Historia
Una vida ligada al territorio
En la dehesa cacereña de Torrecilla de la Tiesa se encuentra la ganadería La Llave, un proyecto familiar liderado por Sweety de la Quintana y su esposo Miguel Ángel Muguiro. La finca, “Los Almaracejos”, pasó de ser una explotación tradicional a convertirse en una ganadería ovina moderna y especializada, centrada en la raza Merina pura, concretamente en la línea Hidalgo.
Desde su inscripción en el Libro Genealógico en 2015, comenzaron un trabajo riguroso de mejora genética, selección morfológica y cuidado sanitario. El rebaño, formado por unas 1.500 madres, se maneja en pastoreo rotacional sobre parcelas bien gestionadas, alimentándose de pastos naturales y bellota. Este manejo no solo favorece la fertilidad y rusticidad del ganado, sino que permite conservar el ecosistema de la dehesa.
La implicación de Sweety ha sido total. Madrileña de origen, se volcó con pasión y disciplina en la vida rural y aún, pasados los 70 años, participa activamente en el manejo diario. Su dedicación y la de Miguel Ángel han convertido La Llave en una referencia para quienes creen en la ganadería extensiva como modelo sostenible y con futuro.
Además de producir animales de alta calidad, su presencia en ferias como Trujillo, Zafra o Fuente Obejuna ha contribuido a dar visibilidad al trabajo bien hecho en el campo. Sin buscar premios ni grandes cifras, La Llave se ha ganado el reconocimiento por su coherencia, su fidelidad a la tierra y su forma tranquila pero firme de hacer ganadería.