Cañada Real Leonesa Occidental · 27 de octubre de 2025
Peñalba de Santiago: armonía de piedra y niebla en el corazón del Bierzo
Peñalba de Santiago es un lugar único. Acércate a descubrir la magia de esta localidad en la Cañada Real Leonesa Occidental.
En el corazón de la comarca del Bierzo, entre los Montes Aquilanos, se encuentra Peñalba de Santiago, uno de los pueblos más bonitos de España. Ya en el año 1969 fue declarado Paraje Pintoresco, y desde entonces la popularidad de este pueblo medieval del municipio de Ponferrada (León) no ha dejado de crecer.
El paisaje montañoso, el verde de la vegetación, la niebla y sus construcciones tradicionales de piedra contribuyen a que Peñalba de Santiago sea un lugar único. Acércate a descubrir la magia de esta localidad en la Cañada Real Leonesa Occidental.
Peñalba de Santiago

Dos son las características que más destacan de un sitio tan mágico como Peñalba de Santiago: el espacio natural en el que se encuentra y la arquitectura popular berciana de sus construcciones. El epicentro de esta última es su bonita iglesia de Santiago, del siglo X, ya que todo el pueblo se distribuye en torno a ella. En estilo mozárabe, está catalogada como Monumento Histórico-Artístico Nacional desde el año 1931.
Precisamente en ese punto se encuentra la parte de la localidad con mayor antigüedad, pues las viviendas irían creciendo junto al monasterio que aquí se encontraba, del que solo se conserva la iglesia. Cabe recordar que este rincón del Bierzo empezó a estar poblado por los santos ascéticos y eremitas que buscaban paz y recogimiento en este enclave.
El pueblo seguiría desarrollándose hacia el norte de las dependencias monásticas en una segunda etapa, y, por último, hacia el sur, frente a la parte porticada del templo. En esa zona se ubicaban en la antigüedad el cementerio y las huertas de los monjes. Se considera que las construcciones más modernas son las que se distribuyen por la calle Real.
Arquitectura popular berciana

Este pequeño pueblo medieval conserva el encanto de la arquitectura popular de la serranía del Bierzo. Sus casas, normalmente, de planta rectangular, están levantadas en pizarra, y suelen contar con un par de plantas. La planta baja es la que se destinaba tradicionalmente a los animales, con las cuadras, y a almacén, para guardar los aperos de labranza. También era habitual que contaran con bodega. En el primer piso era donde se encontraba la vivienda de la familia. Lo más característico de este es el corredor o solana de madera, en voladizo, cubierto en parte con tablones para protegerlo del viento y las bajas temperaturas.
Entre otras las casas típicas de Peñalba de Santiago cabe destacar la Casa de los Diezmos. En ella los vecinos guardaban el diezmo que debían pagar a la iglesia de Astorga, el impuesto que abonaban por recoger sus cosechas.
Cueva de San Genadio
Peñalba de Santiago se encuentra en el Valle del Oza, en un rincón de la conocida como Tebaida berciana, también denominada Tebaida española y Tebaida leonesa. Se trata de un área montañosa, aislada, en la que empezaron a establecerse los ermitaños desde el siglo IV. De hecho, el nombre de Tebaida procede de la comparativa con la región de Egipto en la que se considera que se originó la tradición cenobítica oriental. La Tebaida berciana está catalogada como Paisaje Pintoresco y Sitio Histórico.
En este entorno espectacular, se encuentra el Valle del Silencio, al que se retiró San Genadio, con varias cuevas naturales que se distribuyen por la zona. En una de ellas se estableció el santo, y creó un oratorio en honor a Santo Tomás, aunque de este no quedan restos. Posteriormente, fundó varios monasterios en las tierras bercianas, incluido el de Peñalba de Santiago, y fue obispo de Astorga entre los años 899 y 920. Tras su fallecimiento fue aclamado santo. En la actualidad, la cueva de San Genadio puede visitarse.
Para llegar hasta ella puedes efectuar una ruta circular a pie de unos cuatro kilómetros de longitud desde el pueblo de Peñalba. Toma la pista junto a la iglesia mozárabe y luego solo tendrás que seguir las indicaciones para llegar a la cueva de San Genadio.
También vale la pena recordar una curiosidad que procede de este apacible territorio del Bierzo. Y es que de Peñalba de Santiago son las conocidas como Piezas de San Genadio, unas figuras de ajedrez de marfil. Se cree que son las más antiguas de Europa, y pertenecieron precisamente al santo.
Valle del Silencio
Cuando se visita Peñalba de Santiago merece la pena adentrarse en el Valle del Silencio. Es un espacio natural poblado de castaños, alisos, chopos y fresnos, y entre la fauna es posible avistar aguiluchos, águilas reales, halcones peregrinos e incluso algún alimoche, entre muchas otras especies de aves.
Para descubrirlo, puedes seguir una ruta circular de dificultad moderada y 16 kilómetros de longitud. Es posible realizar el inicio del itinerario en diferentes puntos, pero te recomendamos comenzarlo en Peñalba de Santiago. Podrás contemplar el imponente paisaje de los montes Aquilanos, tomar el desvío hacia la Cueva de San Genadio, ver el monasterio de San Pedro de Montes y admirar impresionantes panorámicas.
Aunque a aquellos que disfruten con las rutas de alta montaña, les encantará la Travesía de los 2.000 por los Montes Aquilianos. Parte del Puerto de los Portillines y va recorriendo las cinco cimas que superan los 2.000 metros de altitud sobre el nivel del mar: Silla de la Yegua, Berdianinas, Funtirían, Pico Tuerto y Cruz Mayor. Un recorrido espectacular de 23 kilómetros de longitud para aquellos que estén en buena forma física.
Gastronomía

En Peñalba de Santiago no faltan las casas rurales en las que vivir la placidez de este maravilloso enclave por donde pasa uno de los ramales del Camino de Santiago. Asimismo, tendrás la posibilidad de degustar los platos típicos de la región en el pueblo.
Los embutidos y las tablas de quesos son de excelente calidad, pero si buscas algo más contundente no dejes de probar el lacón con pimientos, los chorizos escaldados y el botillo casero. El caldo de montaña te hará entrar en calor si las temperaturas son bajas, y no olvides las castañas, que en la zona se cocinan de gran variedad de maneras. Además de asadas en el típico tambor durante los magostos en otoño e invierno, están deliciosas en magdalenas, bizcochos y dulces en almíbar. Y si te apetece un café, recuerda que lo típico aquí es acompañarlo con un poco de orujo blanco.
Descubre Peñalba de Santiago y vive unos días inolvidables en uno de los lugares más especiales de la península ibérica, en un enclave rural donde la niebla le otorga un aspecto fascinante. Y, si tienes tiempo suficiente, aprovecha para hacer una excursión hasta Ponferrada, a 20 kilómetros de la localidad. Si estás planeando una escapada de fin de semana, este destino no te defraudará.