Naturaleza
¿Por qué las ovejas son tan importantes para prevenir incendios?
Estas son las razones por las que las ovejas tienen un papel relevante a la hora de cuidar nuestro entorno natural y evitar que las llamas consuman grandes áreas del territorio
Cada año, España sufre riesgo de incendios y, cuando llega el verano, se necesita combatirlos. Sin embargo, la prevención es la que puede conseguir que el fuego no devore nuestros campos y bosques. Entre las estrategias a seguir para lograrlo, el ganado ovino resulta una pieza clave.
Pero ¿por qué las ovejas son tan importantes para prevenir incendios? Estas son las razones por las que tienen un papel relevante a la hora de cuidar nuestro entorno natural y evitar que las llamas consuman grandes áreas del territorio.
Importancia de la ganadería extensiva

La ganadería extensiva constituye una actividad ganadera que aprovecha la naturaleza y el entorno de manera sostenible. Su importancia no solo reside en la variedad de productos y alimentos de calidad que podemos disfrutar gracias a ella, sino también por la cantidad de beneficios que aporta al entorno natural, social y cultural en el que se desarrolla.
Así, la ganadería extensiva contribuye al cuidado de los animales de una manera ética, manteniendo variedad de razas, entre ellas, las autóctonas. Al mismo tiempo, mantiene y dinamiza la economía de las poblaciones rurales y el patrimonio natural y etnográfico.
Pero, además de todo ello, la ganadería extensiva contribuye a combatir los incendios, conservar la vegetación de los suelos más empobrecidos, transportar semillas de manera natural, fertilizar la tierra y cuidar los ecosistemas. Porque ganado como el ovino mantiene rastrojos y matorrales bajo control. En consecuencia, al tiempo que se desplazan y alimentan, las ovejas ayudan a la prevención de incendios.
Prevención de incendios

Tras los incendios que asolaron la península ibérica el pasado verano, el Consejo de Colegios de Veterinarios de Castilla y León también resaltó en un comunicado la importancia de la ganadería extensiva a la hora de su prevención. Divulgan así la necesidad de que los tres grandes rumiantes domésticos: ovejas, cabras y vacas, se alimenten de la vegetación.
El abandono de las actividades forestales, ganaderas y agrarias incrementa la posibilidad de que se produzcan grandes incendios en nuestro país, así como la dificultad de detener el avance de las llamas cuando aparecen. Por eso resulta tan importante para la protección del medio ambiente y el equilibrio de los ecosistemas que las ovejas corten con sus dientes la vegetación para alimentarse.
Cómo previenen las ovejas los incendios
Los rebaños tienen un doble efecto sobre el medio. Por un lado, hacen que sea más difícil que el fuego prenda; por otro, si eso sucede, contribuyen a que las llamas no avancen. Pero ¿cómo lo consiguen?
La naturaleza es sabia, y todo ello sucede gracias a la alimentación. Cada oveja puede comer hasta unos tres kilos de pasto al día. Su comida es la hierba baja, pero también los rastrojos, los mismos que contribuyen a que el fuego avance cuando se produce un incendio, esas hierbas secas que prenden enseguida y que hacen que las llamas se multipliquen como un reguero de pólvora.
De hecho, este control de los matorrales y los rastrojos es una de las medidas que siempre hay que llevar a cabo para el control de incendios, y que pueden tener que hacer los bomberos y las brigadas forestales por medio de desbrozadoras. Pero las cabras y las ovejas son capaces de tener controladas determinadas áreas por las que pastan, algo especialmente notable en el pastoreo extensivo.
Como resultado, allá por donde pasan, los rebaños crean cortafuegos naturales que sirven tanto para la prevención de los incendios como para que dejen de propagarse las llamas. Su contribución marca la diferencia cuando es necesario efectuar tareas de extinción.
¿Qué es el silvopastoreo?

Por todas estas ventajas que acompañan a los rebaños que pastan al aire libre en la lucha contra los incendios, hay un tipo de pastoreo que ha alcanzado gran importancia en los últimos tiempos: el silvopastoreo. Se trata de una práctica agroforestal que combina la alimentación del ganado con el cuidado de los bosques.
De tal modo, el pasto del ganado de manera controlada, en función de la estación del año, la intensidad y la cantidad de tiempo, sirve como herramienta para reducir el riesgo de incendios forestales y contar con cortafuegos en el supuesto de que el fuego aparezca. Al alimentarse, los animales limpian el sotobosque, por lo que la biomasa combustible se reduce y el riesgo de que se incendie y que las llamas alcancen las copas de los árboles también. En cualquier caso, la labor de los pastores resulta fundamental para dirigir a los rebaños a las zonas más adecuadas.
Ovejas bombero
En los últimos tiempos, se ha popularizado el término de ovejas bombero u ovejas bomberas para hacer referencia al ganado ovino de pastoreo extensivo que se utiliza para limpiar determinadas áreas con el objetivo de prevenir los incendios. Diversas comunidades autónomas cuentan con ovejas bombero para la tarea.
En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, desde el año 2011, a través del Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios, se han utilizado miles de ovejas, cabras, caballos y vacas para estas labores de prevención. El ganado desbroza las vías pecuarias, senderos y caminos, y hacen cortafuegos naturales de manera ecológica.
El Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid es el encargado de llegar a acuerdos con los pastores y los propietarios del ganado para distribuirlos por las zonas de mayor riesgo de incendio que requieren ser controladas. En el 2024 formaron parte de la iniciativa 97 ganaderías con 5.750 ovejas, 5.630 cabras, 9.637 vacas y 179 caballos. Limpiaron en total unas 3.315 hectáreas, sobre todo, en las sierras de Somosierra y Guadarrama. Incluso se ha puesto en marcha un proyecto para colocar collares con GPS en algunos de los animales para tener conocimiento de donde están y poder conducirlos a lugares críticos donde la vegetación arbustiva haya crecido sin control.
Otras comunidades autónomas constan con iniciativas similares. En Andalucía, es la Red de Áreas Pasto-Cortafuegos (RAPCA) la que controla las ubicaciones del ganado para que el riesgo de incendio sea menor. Se tienen controladas más de 2.300 hectáreas por medio de unas 31.900 ovejas y cabras, con la participación de unos 69 pastores.
Grupo Operativo Previnovic
La importancia comprobada del pastoreo de ovejas y cabras a la hora de la prevención y el control de incendios ha provocado que la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y Caprino (Interovic) haya creado el Grupo Operativo Previnovic. Este proyecto se centra en incrementar el alcance y los beneficios de la ganadería extensiva por medio de ovejas y cabras en España.
La iniciativa tiene como objetivo contribuir a una mejor gestión del territorio ante los desafíos que presentan el abandono de las actividades rurales tradicionales, las altas temperaturas y la sequía en la lucha contra los incendios forestales, así como visibilizar la beneficiosa labor de los pastores de pequeños rumiantes para el cuidado del patrimonio natural y la protección del medio ambiente. El desbroce que realizan las ovejas y las cabras es de lo más efectivo.
En este contexto, los Caminos de la Merina se consolidan como las vías para la conservación de los ecosistemas de nuestro país y la prevención de incendios, además del mantenimiento de oficios tradicionales, la trashumancia y la riqueza cultural de los pueblos que se suceden a lo largo de sus rutas.