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Cañada Real Riojana

Santo Domingo de la Calzada: hospitalidad jacobea y tradición ganadera

Santo Domingo de la Calzada, en La Rioja, combina la hospitalidad de una parada del Camino De Santiago con la tradición ganadera de la oveja merina.

Cuando piensas en el Camino de Santiago, te vienen a la mente mochilas, conchas de vieira, y la hospitalidad que los peregrinos encuentran en cada pueblo. Pero hay un lugar donde esta tradición se mezcla con una leyenda tan curiosa que involucra a un gallo y una gallina. Estamos hablando de Santo Domingo de la Calzada, una pequeña ciudad de La Rioja que fue fundada por un hombre con una misión clara: hacer la vida más fácil a los peregrinos. Su nombre, que significa "santo del camino empedrado", nos da una pista de su origen, porque este hombre no solo fundó la ciudad, sino que se dedicó a construir puentes, hospitales y un camino para que nadie se perdiera.

Hoy en día, la ciudad sigue siendo un punto clave del Camino de Santiago, pero su historia es mucho más rica. Es un lugar donde la tradición ganadera se entrelaza con la fe, y donde las ovejas merinas de la Cañada Real Riojana convivían con los peregrinos que se dirigían a la tumba del apóstol. Es un sitio donde la historia y la leyenda van de la mano, y donde la vida del pueblo se sigue midiendo por los ritmos de la naturaleza y del peregrino.

La historia de un santo y un camino

Vista de Santo Domingo de la Calzada, con la torre de la Catedral de San Salvador al fondo. - Foto: Depositphotos
Vista de Santo Domingo de la Calzada, con la torre de la Catedral de San Salvador al fondo. - Foto: Depositphotos

La historia de la ciudad comienza en el siglo XI, con un ermitaño llamado Domingo García. Este hombre, cansado de ver a los peregrinos sufrir en su camino hacia Santiago, decidió dedicar su vida a ayudarles. Con sus propias manos, construyó un puente sobre el río Oja (de donde viene el nombre de La Rioja), una calzada para evitar el fango y un hospital para cuidar a los enfermos. Su misión era tan noble y su trabajo tan constante que se le conoció como Santo Domingo de la Calzada. La leyenda cuenta que con su bastón dirigía a los rebaños, aunque no sabemos si les daba consejos sobre la vida o solo los guiaba.

Gracias a su labor, un pequeño pueblo creció alrededor de su hospital, que con el tiempo se convertiría en la ciudad que conocemos hoy. El Camino de Santiago no solo pasaba por allí, sino que Santo Domingo lo creó. Y la ciudad se convirtió en un faro de hospitalidad y seguridad para los peregrinos que venían de toda Europa.

El milagro del gallo y la gallina

Esculturas en la fachada de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, en La Rioja. - Foto: Depositphotos
Esculturas en la fachada de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, en La Rioja. - Foto: Depositphotos

No puedes hablar de Santo Domingo de la Calzada sin mencionar su leyenda más famosa. La historia cuenta que un peregrino alemán, de paso por la ciudad, fue falsamente acusado de robo y ahorcado. Sus padres, desesperados, siguieron su camino a Santiago y, a su regreso, vieron que su hijo seguía vivo en la horca. Acudieron al corregidor (el alcalde de la época) para contárselo, pero él, incrédulo, dijo que el chico estaba tan muerto como el gallo y la gallina que se estaba comiendo en su plato. En ese momento, las aves se levantaron del plato, ¡y el gallo se puso a cantar!

Este milagro fue tan impactante que la horca fue eliminada y, en la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, se construyó un gallinero de madera con un gallo y una gallina vivos. Sí, has leído bien. La tradición se mantiene hasta hoy, y el gallo y la gallina se turnan cada dos semanas para recordarnos que en esta ciudad la fe y el milagro están siempre presentes. Y, aunque no lo creas, los peregrinos a veces juran oír al gallo cantar.

Una joya arquitectónica en la ruta

Santo Domingo de la Calzada es uno de los hitos del Camino De Santiago en La Rioja. - Foto: Depositphotos
Santo Domingo de la Calzada es uno de los hitos del Camino De Santiago en La Rioja. - Foto: Depositphotos

La historia y el milagro se reflejan en la impresionante arquitectura de la ciudad. La Catedral de Santo Domingo de la Calzada, que se empezó a construir en el siglo XII, es un monumento que te dejará sin aliento. Mezcla estilos románicos, góticos y barrocos, y en su interior se encuentra el gallinero de la leyenda. Es una obra maestra de la arquitectura que ha sido testigo de la historia del Camino de Santiago durante casi mil años.

Pero la catedral no es la única joya. La ciudad está rodeada por un muro medieval que todavía conserva gran parte de su trazado original. Y en la Plaza de España se encuentra el antiguo Hospital de Peregrinos, que hoy es un Parador Nacional. Es un edificio precioso que nos recuerda la misión original de Santo Domingo y la hospitalidad que ha caracterizado a esta ciudad durante siglos. Es un conjunto arquitectónico que te transporta a otra época.

Más allá del camino: tradición ganadera y el río Oja

Aunque el Camino de Santiago es la principal atracción de Santo Domingo de la Calzada, la ciudad también tiene una fuerte tradición ganadera. Los pastos cercanos, regados por el río Oja, han sido el sustento de la comarca durante siglos. Y la ciudad era un punto de encuentro para los pastores que seguían las vías pecuarias de la región.

El río Oja, que da nombre a La Rioja, es el corazón de la vida agrícola y ganadera de la zona. Sus aguas han regado los campos y han alimentado a los rebaños, y su presencia es fundamental para entender la vida del pueblo. En la ciudad, la tradición ganadera todavía se celebra en fiestas y ferias, donde los productos de la tierra, como la carne, el queso y la lana de las ovejas merinas, son los verdaderos protagonistas.