Cañada Real de la Plata · 26 de marzo de 2026
La Cañada Real de la Plata: 8 pueblos que tienes que visitar en Cáceres
Una antigua ruta trashumante de 500 km cruza la provincia de Cáceres dejando a su paso pueblos casi invisibles en los mapas turísticos. Desde las termas romanas de Baños de Montemayor hasta el corazón de Monfragüe, estos enclaves guardan dehesas, judería medievales y puentes de la Mesta intactos. Una ruta donde el tiempo se ha detenido entre berrocales y campanarios de piedra.
Una vieja huella de lana y polvo atraviesa de norte a sur la provincia de Cáceres. La Cañada Real de la Plata, también conocida como Cañada de la Vizana, es una de las principales vías pecuarias históricas de España que, a lo largo de cerca de 500 kilómetros, conecta el norte de León con el sur de Extremadura, siguiendo en parte el antiguo trazado de la calzada romana de la Vía de la Plata.
Durante siglos, miles de ovejas merinas viajaban por ella desde las montañas del norte hacia las dehesas extremeñas, donde encontraban refugio del frío y pastos verdes en invierno. Hoy ese mismo corredor, que cruza el Tajo por el puente del Cardenal y atraviesa Villarreal de San Carlos camino de Monfragüe, guarda a lo largo de su tramo extremeño una sucesión de pueblos pequeños, casi invisibles en los mapas turísticos, donde el tiempo parece haberse detenido entre dehesas, berrocales y campanarios de piedra. Estos son ocho de esos enclaves escondidos que la cañada roza o conecta en su paso por la provincia de Cáceres.
Baños de Montemayor, la puerta termal de Extremadura

La Cañada Real de la Plata entra en la provincia de Cáceres por Baños de Montemayor, antigua mansio y estación termal romana. El pueblo conserva una arquitectura menuda de casas con balcones de madera y fuentes que vierten un agua sulfurosa que ya atraía a los legionarios romanos. Sus termas siguen en funcionamiento y el barrio histórico, apenas alterado, permite imaginar sin esfuerzo la pausa que harían los pastores trashumantes antes de afrontar las sierras del sur. El entorno inmediato ofrece castañares centenarios y la conexión directa con la Vía Verde que prolonga el corredor hasta Plasencia.
Hervás y su judería entre castaños

Pocos kilómetros al sur de Baños de Montemayor, Hervás custodia uno de los barrios judíos medievales mejor conservados del occidente peninsular. Sus calles empedradas, estrechas y en pendiente, rodean una sinagoga que data del siglo XV y escaparates de artesanía textil donde aún se trabaja la lana de la comarca. El Valle del Ambroz, por cuyas faldas discurre el corredor histórico, forma un paisaje de montaña notable a caballo entre Castilla y León y Extremadura. Hervás celebra cada otoño la Fiesta de la Vendimia y concentra una oferta de turismo rural activo, con rutas en bicicleta y a pie que siguen tramos originales de la cañada.
Aldeanueva del Camino, el puerto real de los pastores

Aldeanueva del Camino debe su nombre y su historia al tráfico ganadero. En el puerto real de Aldeanueva del Camino se pagaba el montazgo instalado en el puente de La Doncella, un impuesto que los rebaños de la Mesta abonaban por el paso. El puente sigue en pie sobre el río Ambroz y constituye uno de los testimonios medievales más elocuentes de toda la ruta. El pueblo es pequeño, de unos pocos centenares de habitantes, y mantiene una atmósfera de villa caminera donde los mesones sirven platos de caza y embutidos de elaboración local.
Villarreal de San Carlos, corazón del Parque Nacional de Monfragüe

Dentro del Parque Nacional de Monfragüe, la cañada discurría por Villarreal de San Carlos entre chozas para atravesar el Tajo en la zona en que confluye con el Tietar, cruzando por el puente del Cardenal que aparece y desaparece según suban o bajen las aguas del pantano. Este núcleo, con apenas una docena de casas permanentes, es hoy el único punto habitado del parque nacional. Desde aquí se organizan los avistamientos del buitre negro y el águila imperial ibérica, dos especies que anidan en los alcornoques y quejigos de las laderas. Monfragüe es uno de los principales atractivos naturales de la cañada en Cáceres, refugio del buitre negro y el águila imperial.
Malpartida de Plasencia y el arranque del Valle del Jerte
Desde la estación de ferrocarril de la zona, los rebaños continuaban hacia Malpartida de Plasencia, donde normalmente se abandonaba la Cañada Real de la Plata para tomar el Cordel del Valle, que conducía a los rebaños por el Valle del Jerte. Malpartida de Plasencia es una localidad agraria de la comarca de la Vera con un casco urbano de trazado islámico, varias ermitas y un mercado semanal de productos de la tierra. Los alrededores están salpicados de charcas y majadas que recuerdan los tiempos en que la ganadería ovina organizaba la vida cotidiana de la comarca.
Plasencia, ciudad catedralicia junto a la cañada

Plasencia no es un pueblo escondido, pero su papel en la Cañada Real de la Plata es tan central que no puede faltar en esta ruta. Cerca de Plasencia transcurre la Cañada Real de La Plata con toda su amplia red de cordeles y veredas, que permiten trazar atractivos itinerarios de variado paisaje. La ciudad conserva su muralla medieval casi íntegra, dos catedrales adosadas, una románica y otra gótica inacabada, y un mercado del martes que se celebra desde el siglo XIII. Los caminos históricos creados por el poderoso Real Concejo de la Mesta permiten adentrarse en los paisajes ganaderos de la trashumancia y en los bosques que los rodean, parajes llenos de silencio y belleza distantes de las zonas de tránsito común del turista ocasional.
Torrejón el Rubio y los pasos del buitre negro

Junto al límite norte del Parque Nacional de Monfragüe, Torrejón el Rubio es un pueblo de dehesa con un castillo renacentista y una plaza mayor que parece congelada en el siglo XVI. Cuando las aguas del Tajo quedan embalsadas en el parque, los rebaños se desvían del trazado original y toman el cordel sustitutorio que pasa por Torrejón el Rubio, atraviesa la Sierra de las Corchuelas y retorna a la Cañada Real de la Plata al cruzar el río Tajo. Esta ubicación convierte al municipio en uno de los nodos históricos más activos del corredor pecuario. Sus alrededores ofrecen rutas de senderismo por montes de encina y alcornoque y la posibilidad de visitar explotaciones de ganadería extensiva todavía activas.
Trujillo, destino final de la gran cañada

Trujillo es el punto de llegada de la Cañada Real de la Plata en Extremadura. La Cañada Real de la Plata o de la Vizana va desde la montaña leonesa hasta Trujillo, en Cáceres, donde los rebaños se dispersaban hacia las dehesas del sur. La ciudad extremeña, conocida por ser cuna de conquistadores, guarda un recinto amurallado con una alcazaba árabe, iglesias medievales y una plaza mayor presidida por la estatua ecuestre de Francisco Pizarro. El mercado del queso y la Feria del Queso, que se celebra en mayo, mantienen vivo el vínculo entre la villa y la tradición ganadera, con productos elaborados con leche de oveja merina que siguen siendo uno de los emblemas de la comarca.